El regreso
A la memoria de mi padre
Has de volver,
¿quién osa prohibirlo?,
a la ferviente lentitud del río,
a las palmas en fila que saludan
tus idas y venidas desde siempre,
palmas premonitorias que avisaban
el adiós inminente,
pero también la vuelta que es ahora tu vida para siempre,
y vuelves con los ojos, con los dedos,
con la alta frente
que coronas de espinas y tabaco,
tabaco ardiente.
(Ocultas fragancias que golpean. Editorial Universidad Politécnica de Valencia, 2002)
En este blog comparto poesía, como una de las manifestaciones del arte que más llegan al corazón de los lectores. La poesía sensibiliza, abre puertas, ensancha el conocimiento por medio de la imagen, nos ayuda a ver un mundo más allá de lo aparente. Diana Ivizate
Tu lenguaje es tu signo
La poesía es un mundo que se esconde más allá de lo aparente...
Diana Ivizate
viernes, 29 de noviembre de 2013
sábado, 23 de noviembre de 2013
Cuando él no lo sabe
El paso de un ángel
Poseída por ti,
alma que pasas sin saber qué has hecho,
un roce de tus alas ha bastado
para tirar abajo mi universo,
pedazos que se rompen sólo siento,
las mariposas mueren contra el techo,
los manantiales sólo han sido charcos,
la luna un viejo espejo;
siento como se rompen los cristales,
otras almas se quedan a lo lejos,
debajo de estos escombros pasajeros
que van cayendo,
sólo a ti veo.
(De mi libro Ocultas fragancias que golpean, Editorial Universidad Politécnica de Valencia, 2002)
Poseída por ti,
alma que pasas sin saber qué has hecho,
un roce de tus alas ha bastado
para tirar abajo mi universo,
pedazos que se rompen sólo siento,
las mariposas mueren contra el techo,
los manantiales sólo han sido charcos,
la luna un viejo espejo;
siento como se rompen los cristales,
otras almas se quedan a lo lejos,
debajo de estos escombros pasajeros
que van cayendo,
sólo a ti veo.
(De mi libro Ocultas fragancias que golpean, Editorial Universidad Politécnica de Valencia, 2002)
¿Largo y duro el camino que conduce al amor?
Eva viaja
camino a Killeshandra,
ha emprendido ese viaje tantas veces
que ya no quedan fuerzas ni sentido
para dejar de hacerlo.
Por enésima vez Eva sostiene
que el otoño en el pelo de su amante
puede hacerla llegar viva y desnuda
como la vez primera,
que confunde sus ojos con los ojos
de las chicas que pasan,
que faltan doce millas,
doce millas muy largas,
pero avanza y sonríe,
rodeando el lago avanza
y divisa una sombra
de cabellera larga:
al final del camino, el amante descansa.
(De mi libro: Paisajes de mujer / Womanlands. Editorial Verbum, Madrid, 2010.)
camino a Killeshandra,
ha emprendido ese viaje tantas veces
que ya no quedan fuerzas ni sentido
para dejar de hacerlo.
Por enésima vez Eva sostiene
que el otoño en el pelo de su amante
puede hacerla llegar viva y desnuda
como la vez primera,
que confunde sus ojos con los ojos
de las chicas que pasan,
que faltan doce millas,
doce millas muy largas,
pero avanza y sonríe,
rodeando el lago avanza
y divisa una sombra
de cabellera larga:
al final del camino, el amante descansa.
(De mi libro: Paisajes de mujer / Womanlands. Editorial Verbum, Madrid, 2010.)
sábado, 16 de noviembre de 2013
Poetizando: Cásate y vete a Ibiza
Poetizando: Cásate y vete a Ibiza: Mujer, es posible que aún estés encerrada en un mito, que aún no sepas amar sin ataduras, por eso te propongo este poema y, si no te gustara...
Poetizando: Voy a pensar en ti
Poetizando: Voy a pensar en ti: Voy a pensar en ti cuando las nubes se pongan de color amarillento, cuando, lleno de rabia, sople el viento, cuando venga la luz de un a...
Voy a pensar en ti
Voy a pensar en ti
cuando las nubes
se pongan de color amarillento,
cuando, lleno de rabia, sople el viento,
cuando venga la luz de un apagón,
cuando se enciendan
llamas que no conozco en el umbral del tiempo,
las sombras que no fuimos
se convoquen para tomar un té
y se confiesen
lo que nunca dijimos...
Entonces pensaré muy seriamente:
¿cómo es que tuve que quererte?
¿Fue por pasión tal vez?
¿Fue por instinto?
¿Bebimos demasiado vino tinto?
¿Doblaban las campanas de algún muerto?
¿Sentimos que debíamos amarnos?
¿Sonaron las campanas de algún templo?
Voy a pensar en ti, amor que invento,
pues eres tan fugaz como la nada,
tan azul y tan cierto...
cuando las nubes
se pongan de color amarillento,
cuando, lleno de rabia, sople el viento,
cuando venga la luz de un apagón,
cuando se enciendan
llamas que no conozco en el umbral del tiempo,
las sombras que no fuimos
se convoquen para tomar un té
y se confiesen
lo que nunca dijimos...
Entonces pensaré muy seriamente:
¿cómo es que tuve que quererte?
¿Fue por pasión tal vez?
¿Fue por instinto?
¿Bebimos demasiado vino tinto?
¿Doblaban las campanas de algún muerto?
¿Sentimos que debíamos amarnos?
¿Sonaron las campanas de algún templo?
Voy a pensar en ti, amor que invento,
pues eres tan fugaz como la nada,
tan azul y tan cierto...
viernes, 15 de noviembre de 2013
Cásate y vete a Ibiza
Mujer, es posible que aún estés encerrada en un mito, que aún no sepas amar sin ataduras, por eso te propongo este poema y, si no te gustara, siempre nos quedará viajar a Ibiza.
Eva en el mito
que ofrece la manzana,
incrédula mirando que todo se transforma
y el pecado proviene de su inocente ansia
de tomar
una fruta prohibida
que ahora ya todos recomiendan,
incluso los doctores.
Pero qué habría pasado
si en vez de la manzana,
si en vez de la serpiente,
si no estuviese el árbol
si su sola aventura
se sumerge en las aguas
de un río que no fluye
cerca de aquella escena
y se baña y se marcha
volviendo hacia nosotros
su lánguida mirada.
(De mi libro: Paisajes de mujer / Womanlands. Madrid, Editorial Verbum, 2010)
Eva en el mito
que ofrece la manzana,
incrédula mirando que todo se transforma
y el pecado proviene de su inocente ansia
de tomar
una fruta prohibida
que ahora ya todos recomiendan,
incluso los doctores.
Pero qué habría pasado
si en vez de la manzana,
si en vez de la serpiente,
si no estuviese el árbol
si su sola aventura
se sumerge en las aguas
de un río que no fluye
cerca de aquella escena
y se baña y se marcha
volviendo hacia nosotros
su lánguida mirada.
(De mi libro: Paisajes de mujer / Womanlands. Madrid, Editorial Verbum, 2010)
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