Somos un acto
Parecía que te ibas...
Parecía que me amabas.
Yo, engañada, sentí...
Que la vida eras tú.
Pero la vida es eso que se puede tocar:
un violín, una flor, una mano
que acaricia la tuya en la oscuridad.
Sólo cuando me beses serás otra vez vida,
la materia palpable que me invita a soñar,
sólo cuando te adueñes entre sábanas blancas
de mi futuro incierto
me harás estremecer...
Si me abrazas, tal vez, sentiré que has llegado.
Si cabalgas en mí, aceptaré tu triunfo,
sólo somos un acto,
un mensaje de amor
que glorifica el cielo en suspiros quebrados.
Oh, triunfa sobre mí,
yo casi estoy llegando, a la cima de todo,
al espacio más alto de la cadena humana,
yo, tu eslabón perdido,
ya me estoy encontrando...
(Diana María Ivizate González, Yo te he querido en sueños. Valencia, Aduana Vieja Editorial, 2014)
En este blog comparto poesía, como una de las manifestaciones del arte que más llegan al corazón de los lectores. La poesía sensibiliza, abre puertas, ensancha el conocimiento por medio de la imagen, nos ayuda a ver un mundo más allá de lo aparente. Diana Ivizate
Tu lenguaje es tu signo
La poesía es un mundo que se esconde más allá de lo aparente...
Diana Ivizate
viernes, 3 de octubre de 2014
viernes, 19 de septiembre de 2014
Pompas de jabón
ROCA DEL MALECÓN
Ahora que te arrepientes
de no haberme besado,
te dejo mis poemas, mi código celeste,
mi dirección aquarius, mi correo surreal.
Puedes mandarme avisos, mensajes y preguntas,
lágrimas purpurina y pompas de jabón,
le haré una crucecita a todo lo enviado,
acusaré recibo de tu dedicación,
pero en la noche honda sabrás que te he olvidado,
ahora soy una roca que baña el malecón.
Sobre mi espalda agreste me lanzan los chiquillos
viscosas elegías, prolongación del yo.
Tengo párpados duros de tanto haber llorado,
rugosas las mejillas por la erosión.
Se nos rompe el planeta, todo se ha terminado,
¿Qué tal esa promesa que le hiciste a Dios?
¿Eres un hombre íntegro, intachable y probado?
¿Te concedió ser tú, a cambio del amor?
(Diana María Ivizate González, Yo te he querido en sueños. Valencia, Aduana Vieja Editorial, 2014)
Ahora que te arrepientes
de no haberme besado,
te dejo mis poemas, mi código celeste,
mi dirección aquarius, mi correo surreal.
Puedes mandarme avisos, mensajes y preguntas,
lágrimas purpurina y pompas de jabón,
le haré una crucecita a todo lo enviado,
acusaré recibo de tu dedicación,
pero en la noche honda sabrás que te he olvidado,
ahora soy una roca que baña el malecón.
Sobre mi espalda agreste me lanzan los chiquillos
viscosas elegías, prolongación del yo.
Tengo párpados duros de tanto haber llorado,
rugosas las mejillas por la erosión.
Se nos rompe el planeta, todo se ha terminado,
¿Qué tal esa promesa que le hiciste a Dios?
¿Eres un hombre íntegro, intachable y probado?
¿Te concedió ser tú, a cambio del amor?
(Diana María Ivizate González, Yo te he querido en sueños. Valencia, Aduana Vieja Editorial, 2014)
domingo, 14 de septiembre de 2014
Mi cisne
Mi cisne
Yo te admiro, mi cisne,
eres bello y plateado...
Miras al infinito con tus ojos rasgados.
Ese lago dorado donde te bañas tiene
tantas flores de loto...
Y tus plumas mojadas
dejan sediento al sol.
Siempre que yo te miro
escondes la cabeza
y sacas con el pico un pecesillo agitado.
Ese será mi premio cuando yo te suspire,
cuando aspire a tenerte, sin razón ni motivo,
pensaré que ese pez que agitas en el pico
tiene una vida efímera
y aún lucha por salvarla...
Agitándome entonces para soltarme de tus recuerdos,
yo salvaré mi amor, el que te tengo,
el que siento por ti,
tu indiferencia me hará sobrevivir,
y en el lago dorado miraré las estrellas,
que leeré en secreto, como si fuesen
mensajes para mí.
Yo te admiro, mi cisne,
me quedaré a tu lado,
aunque tú no me mires,
ni suspires por mí.
(Diana María Ivizate González, Yo te he querido en sueños. Valencia, Aduana Vieja Editorial, 2014)
Yo te admiro, mi cisne,
eres bello y plateado...
Miras al infinito con tus ojos rasgados.
Ese lago dorado donde te bañas tiene
tantas flores de loto...
Y tus plumas mojadas
dejan sediento al sol.
Siempre que yo te miro
escondes la cabeza
y sacas con el pico un pecesillo agitado.
Ese será mi premio cuando yo te suspire,
cuando aspire a tenerte, sin razón ni motivo,
pensaré que ese pez que agitas en el pico
tiene una vida efímera
y aún lucha por salvarla...
Agitándome entonces para soltarme de tus recuerdos,
yo salvaré mi amor, el que te tengo,
el que siento por ti,
tu indiferencia me hará sobrevivir,
y en el lago dorado miraré las estrellas,
que leeré en secreto, como si fuesen
mensajes para mí.
Yo te admiro, mi cisne,
me quedaré a tu lado,
aunque tú no me mires,
ni suspires por mí.
(Diana María Ivizate González, Yo te he querido en sueños. Valencia, Aduana Vieja Editorial, 2014)
miércoles, 10 de septiembre de 2014
No sé por qué te amo
Algún signo en el agua
No
sé por qué te amo,
eres
salvaje y tierno,
eres
tan peligroso como un monte de hielo,
que
se derrite justo
el
momento en que paso.
Eres
una avalancha, una noche crispada,
la
mar violenta herida,
la
tempestad callada.
Y
sin embargo sigo enroscada a tu espalda,
sobre
la ola persigo
o
tu amor o la nada.
A
tientas me desplazo
por
tus encrucijadas,
deseando
encontrar…
Algún
signo en el agua,
que
me haga continuar.
Quiero
que me desvistas de mis miedos y rosas,
sólo
un clavel ardiente en la noche apagada,
será
tu luz errante:
silencio,
tentaciones, tu mano que me explora,
el
clavel que me roza, cada vez exigente,
un
gemido en el viento,
un
gemido creciente,
hasta
ahogarme por fin.
El
clavel en mi vientre, se mueve tembloroso.
(Diana María Ivizate González, Yo te he querido en sueños. Valencia, Aduana Vieja Editorial, 2014)
martes, 19 de agosto de 2014
¿Qué hacer sin ti?
MI CUERPO TIEMBLA
Quiero probar de ti todos los besos,
los amargos y dulces, los perversos,
la caricia escondida bajo el agua,
tu medida de vida, tu conciencia.
Necesito saber si eres el hombre
que porta la evidencia,
la prueba de que aquí yace el amor,
en el ahora,
ese amor que no espera.
Puedo incluso morir si doy la vuelta...
Estoy entre una roca y tu sabor,
acantilado, profundo precipicio.
Miro al abismo y tu cuerpo es aún más tentador,
mortal es el aviso
de que fracasaré contra la ciencia,
contra todo pronóstico y sentido común,
de que la vida es sobriedad y paciencia...
Pero se me revuelve el corazón...
¿Qué hacer sin ti?
¿Qué hacer con la conciencia?
Ella no besa como tú...
Mi cuerpo tiembla.
(Diana María Ivizate González, Yo te he querido en sueños. Valencia, Aduana Vieja Editorial, 2014)
Quiero probar de ti todos los besos,
los amargos y dulces, los perversos,
la caricia escondida bajo el agua,
tu medida de vida, tu conciencia.
Necesito saber si eres el hombre
que porta la evidencia,
la prueba de que aquí yace el amor,
en el ahora,
ese amor que no espera.
Puedo incluso morir si doy la vuelta...
Estoy entre una roca y tu sabor,
acantilado, profundo precipicio.
Miro al abismo y tu cuerpo es aún más tentador,
mortal es el aviso
de que fracasaré contra la ciencia,
contra todo pronóstico y sentido común,
de que la vida es sobriedad y paciencia...
Pero se me revuelve el corazón...
¿Qué hacer sin ti?
¿Qué hacer con la conciencia?
Ella no besa como tú...
Mi cuerpo tiembla.
(Diana María Ivizate González, Yo te he querido en sueños. Valencia, Aduana Vieja Editorial, 2014)
jueves, 24 de julio de 2014
¿La maja vestida o la maja desnuda?
EL LIENZO DE GOYA
La última vez que pronuncié tu nombre,
estaba yo acostada sobre el lienzo de Goya,
donde la maja está desnuda
esperando
a que un hombre venga para quererle.
Y en ese lienzo pasaron tantas cosas
que ahora ya no recuerdo
si fue mi cuerpo o el de ella
el que se estremeció bajo la fuerza,
la sangre,
la textura caliente de una piel negra y tersa.
Pero aún siento el gozo de aquellas embestidas...
Abrí tan fuerte el alma que tú entraste en mi vida
sin llave y sin permiso,
todo un allanamiento de morada, mi amor,
y ahora te vas...
Te pasas hacia el lecho de la maja vestida,
que no quiere tu cuerpo sino tu compostura,
que finge no desear que la desvistas,
arrancándole a tiras
la seda y la vergüenza.
(Diana María Ivizate González, Yo te he querido en sueños. Valencia, Aduana Vieja Editorial, 2014)
La última vez que pronuncié tu nombre,
estaba yo acostada sobre el lienzo de Goya,
donde la maja está desnuda
esperando
a que un hombre venga para quererle.
Y en ese lienzo pasaron tantas cosas
que ahora ya no recuerdo
si fue mi cuerpo o el de ella
el que se estremeció bajo la fuerza,
la sangre,
la textura caliente de una piel negra y tersa.
Pero aún siento el gozo de aquellas embestidas...
Abrí tan fuerte el alma que tú entraste en mi vida
sin llave y sin permiso,
todo un allanamiento de morada, mi amor,
y ahora te vas...
Te pasas hacia el lecho de la maja vestida,
que no quiere tu cuerpo sino tu compostura,
que finge no desear que la desvistas,
arrancándole a tiras
la seda y la vergüenza.
(Diana María Ivizate González, Yo te he querido en sueños. Valencia, Aduana Vieja Editorial, 2014)
miércoles, 9 de julio de 2014
Jamás
JAMÁS
Con el amor que otros me dan
yo voy a tejerme un chal
para olvidarte, mi amor.
Lo tejeré por el día,
lo volveré a desatar...
La Penélope sufrida
te va a olvidar.
Se irá con un camionero,
se irá con un leñador,
viajará el mundo entero
contigo en el corazón...
Y se arrancará tu flecha
en una triste estación,
cerca del andén
mirando
los trenes que van pasando,
los pasajeros que aman,
la vida que viene y va,
flecha sangrante, quizás,
ojos que lloran su suerte,
boca que tiembla al perderte,
manos que huyen de las tuyas...
Versos que gritan jamás.
(Diana María Ivizate González, Yo te he querido en sueños. Valencia, Aduana Vieja Editorial, 2014)
Con el amor que otros me dan
yo voy a tejerme un chal
para olvidarte, mi amor.
Lo tejeré por el día,
lo volveré a desatar...
La Penélope sufrida
te va a olvidar.
Se irá con un camionero,
se irá con un leñador,
viajará el mundo entero
contigo en el corazón...
Y se arrancará tu flecha
en una triste estación,
cerca del andén
mirando
los trenes que van pasando,
los pasajeros que aman,
la vida que viene y va,
flecha sangrante, quizás,
ojos que lloran su suerte,
boca que tiembla al perderte,
manos que huyen de las tuyas...
Versos que gritan jamás.
(Diana María Ivizate González, Yo te he querido en sueños. Valencia, Aduana Vieja Editorial, 2014)
Suscribirse a:
Entradas (Atom)