Tu lenguaje es tu signo

La poesía es un mundo que se esconde más allá de lo aparente...
Diana Ivizate

domingo, 6 de octubre de 2013

Traigo un pez en el pico

La nostalgia
se queja.
Se oye su aullido en todo el horizonte.
Dicen los que cruzan el lago
que navega,
disfrazada de lluvia hacia las piedras
y golpea...
como no sabe nadie
donde el hombre no ha llegado jamás.
Golpea...
Baja la luz sedienta de la tarde
y enciende las hogueras.
Dicen los que la han visto que es el humo su aspecto,
que es el hielo.
Planea...
Entre bandadas de gaviotas que regresan
de lo desconocido.
Trae un pez en el pico,
y muere por la boca.

domingo, 22 de septiembre de 2013

La luz

... Y por esta caverna pasarás
ignorando la gota que se aferra a la rugosa superficie
y que resbala a pesar de todo.
No mirarás mensajes ni pinturas rupestres,
ni el grito de las rocas a tu paso te hará escuchar,
y así, cubierto contra la humedad,
indiferente,
empujarás tus pasos al final del camino
y allí hallarás la luz
que ha de perderte para siempre.

domingo, 8 de septiembre de 2013

La cazadora

La cazadora

Amando al minotauro sale del Templo a amenazar criaturas
salvajes y sublimes,
y conquistada luego por los grillos
y los dichosos toros en manada
regresa confundida, temblorosas las fuerzas
por el enigma de quién posee y quién es poseído
y sumerge los pies, desnudos, derrotados
en el agua salada
y de los dedos surge tupida enredadera de venas madreselvas,
el alma escurridiza y sofocada baja y se adentra
mientras arriba el cuerpo es perseguido por tímidos lacayos en acecho
y Diana se despierta socorrida
por la oscilante luz de una luciérnaga.
(Ocultas fragancias que golpean) 

sábado, 7 de septiembre de 2013

Poema de sábado noche

Eva confiesa

Al juego de la confesión
todo ha entregado.
Y mientras más te dice
más desea
que sepas.
No puede concederte otra ocasión,
tan sólo esta: tu verdad y su verdad
se enlazan en el tiempo
y llueven épocas
de amores reposados y carnales,
tumultuosos y tiernos,
ocultos y añorados,
tal como es el amor.
Y para ti el mensaje,
para ti la palabra bordeando precipicios,
ese significante deseado,
más preciado que el aire
a falta de tocarte.
(Paisajes de mujer/Womanlands)

lunes, 2 de septiembre de 2013

El Bien y el Mal

La poesía no está reñida con la conciencia moral. Cuando Dulce María Loynaz deseó inventariar el mundo moralmente, escribió aquel poema en que soñaba en clasificar y, como en el sueño de cualquier niño, parecía fácil etiquetar y decidir lo que era “el bien” y lo que era “el mal”. Sin embargo, en el mundo actual, el ser humano adulto se enfrenta día a día a una elección que tiende a ser exhaustiva: ¿qué es lo correcto?, ¿qué políticas nos conducen hacia el futuro que deseamos?, ¿qué futuro deseamos?, ¿en qué proyecto social involucrarnos?, ¿en quién creer, sin temor a que luego nos defraude?

Necesitamos una columna moral a la que asirnos en el desierto. Sin un soporte moral sólido, el ser humano deja de creer -primero en Dios, luego en los políticos, luego en el bien y, por último, en la verdad y autenticidad de las cosas. La política, en sentido global, se enfrenta a una necesidad urgente de proveer unos valores auténticos que se vean reflejados en la vida de los ciudadanos. Si nada vale, si se hace cotidiano desconfiar de las instituciones, el orden cede terreno al caos. El único modo de recuperar la confianza perdida es un acercamiento a la ciudadanía que traiga consigo un diálogo productivo entre los representantes políticos y los votantes. El político del futuro deberá ser una especie de asistente social, capaz de empatía, justicia poética y ejemplaridad.
En uno de los temas de política internacional que hoy nos urge, creo que el mal es atacar a Siria y el bien es no atacar, ¿estaré equivocada?


Veamos ahora cómo soñaba Dulce María Loynaz distinguir entre el bien y el mal. Yo me quedo con las mariposas áureas...



Yo soñaba en clasificar...

Yo soñaba en clasificar
el Bien y el Mal, como los sabios
clasifican las mariposas:
Yo soñaba en clavar el Bien y el Mal
en el oscuro terciopelo
de una vitrina de cristal...
Debajo de la mariposa
blanca, un letrero que dijera: "El BIEN".
Debajo de la mariposa
negra, un letrero que dijera: "EL MAL".
Pero la mariposa blanca 
no era el bien, ni la mariposa negra
era el mal... ¡Y entre mis dos mariposas,
volaban verdes, áureas, infinitas,
todas las mariposas de la tierra!
(Dulce María Loynaz, Poemas escogidos. Selección Pedro Simón, Madrid, 1995. Visor Libros)

viernes, 23 de agosto de 2013

El silencio del poeta

El silencio del poeta

Su silencio es morado.
Lleva un paño de seda con sandalias,
lleva...
Un paisaje remoto por atuendo,
un bosque bendecido de venados,
sus miradas mojadas detrás de la tormenta.
Lleva un río y su manso mensaje hasta oídos del mar.
Lleva palabras que se las lleva el viento,
lleva un lago quebrado por el hielo,
un lago herido.
Unos árboles grises clavados en las nubes,
unos pájaros rojos...
Tened cuidado con la belleza
de su silencio.
(Paisajes de mujer/Womanlands)

jueves, 22 de agosto de 2013

El paso de un ángel

El paso de un ángel
Poseída por ti,
alma que pasas sin saber qué has hecho,
un roce de tus alas ha bastado
para tirar abajo mi universo,
pedazos que se rompen sólo siento,
las mariposas mueren contra el techo
los manantiales sólo han sido charcos,
la luna un viejo espejo;
siento como se rompen los cristales,
otras almas se quedan a lo lejos,
debajo de estos escombros pasajeros
que van cayendo
sólo a ti veo.
(De mi libro: Ocultas fragancias que golpean)