Tu lenguaje es tu signo

La poesía es un mundo que se esconde más allá de lo aparente...
Diana Ivizate

domingo, 19 de enero de 2014

La máscara que llevas me ha gustado

La máscara que llevas me ha gustado,  cielo, pero no es tiempo de carnaval. ¿Disfrutamos juntos este poema?

La lluvia
Debajo de la lluvia pasan los carnavales,
cada cual con su máscara disfrazando la espera,
y el papel que le toca va crujiendo debajo de sus pies.
Debajo de la lluvia todo es puro,
y el polvo,  mojado a chaparrones,  salpica la blancura de los cuerpos desnudos.

Ni siquiera las máscaras ocultan el deseo,
debajo de la lluvia todo es oro
y el oro resplandece en el anuncio que hace desde ya el arco iris
de que un rato después habrá escampado.
Entonces, con nostalgia,  miraremos los pasos aún mojados de los niños que pasan,
y con vehemencia al sol,
conteniendo en suspiros entrecortados el desasosiego.
(Diana María Ivizate González,  Ocultas fragancias que golpean, Valencia,  Editorial Universidad Politécnica de Valencia,  2002)

sábado, 18 de enero de 2014

¿Das el primer paso?

En la cuerda floja
Cuando en la cuerda floja decidida te mueves,
tú, eterna bailarina de vuelo cadencioso,
no soportas la imagen de la estatua del mimo
pues ya sabes que él miente con la cara de blanco,
con los ojos salientes de un oscuro piadoso,
y en su mirada lees que quiere pestañear.
Entonces te arrepientes de tus ágiles pasos
y en un silencio inmóvil,  la cuerda haces vibrar.
(Diana María Ivizate González,  Ocultas fragancias que golpean, Valencia,  Editorial Universidad Politécnica de Valencia,  2002)

martes, 14 de enero de 2014

Me provoca ternura

Me provoca ternura
que tu boca se hunda en mi espesura.
Sedienta criatura, ¿no has bebido jamás?
¿Has aprendido en mí la sed eterna?
¿A encontrar otra noche entre mis piernas?
¿A cazar y a jugar?
Me hieres con tu flecha, soy la presa
que no quieres soltar,
te busco entre las ramas y no ceso
de rogar...
Hasta que sale al fin la luna llena y tú viertes la miel,
cálida como un río por las venas... de mi ser.
Me vences como ayer, me dulcificas,
me enseñas a sufrir,
sabes que hasta mañana puedo amarte
a riesgo de morir.
La noche se hace lenta entre las sábanas,
el sol quiere salir.
(Diana María Ivizate González, Nuevo Paisaje. Memorias de Mill Creek y Youngstown. Paisajes de Mujer / Womanlands. Madrid, Editorial Verbum, 2010)

sábado, 11 de enero de 2014

Estrellas rojas

Estrellas rojas
A veces tú,
con la barba en mis senos me haces temblar,
a veces él, ese joven tan tierno que no sabe besar...
A veces sé,
que me darías un beso sin pensarlo,
y tienes que luchar,
pero esta comprensión no me sosiega: tan cerca y tan lunar,
pareces ser, hombre espacial.
Con la estela que dejas yo me hago un chal,
de encuentros y pasiones donde tú estás...
Cubro mi desnudez de estrellas rojas
que brillan en la oscuridad.
A veces tú...
Me dejas escapar.
Te gusta el juego,  verme volar...
Pero tal vez no ganes más,
tu estrella azul no servirá
para cubrirme siempre
y las estrellas rojas se resienten,
mienten,
si hay tempestad.
Bésame ya, tu barba siento en la oscuridad...
Creo que esta vez, ya no te irás.
(Diana María Ivizate González,  Hallar el sitio, Miami, Editorial Homagno, 2009)

jueves, 9 de enero de 2014

Un dibujo para Molly

Un dibujo

                 para Molly

Prometiste un dibujo de la estación más larga,
unas ramas delgadas de los árboles,
marrones sobre el blanco,
pero nunca llegó...
Quizá escapó el invierno de tus manos
en el instante mismo
en que lograbas
descubrirle la cara.
Quizá no se dejó...
Los inviernos huraños no se dejan
dibujar fácilmente.
Y sin embargo yo, cuántos inviernos tengo en la cabeza,
cuántos bocetos hechos en lo oscuro,
(se pintan con los sueños),
donde sale una niña abriéndose en el trigo unos senderos,
y su pelo se vuelve el trigo mismo.
Abandona el trigal y al otro lado
se convierte en la joven que Dalí habría pintado
y sube a un coche azul.
(Diana María Ivizate González,  Nuevo Paisaje. Memorias de Mill Creek y Youngstown. Paisajes de Mujer / Womanlands. Madrid,  Editorial Verbum, 2010)

martes, 7 de enero de 2014

Déjate vencer, el amor vence...

Cuando nos encontramos solos en un paisaje desconocido,  se disparan los sentidos,  se mira de otro modo, se capta la realidad poéticamente. Eso me sucedió antes de escribir este poema. Deseo compartirlo contigo...

Nuevo paisaje
    
             La mar violeta añora el nacimiento de los dioses... (J. L. L.)

No hay gaviotas aquí,
ni ceibas, ni palmares,
ni mar que añore el nacimiento de los dioses. 
Y sin embargo somos tan universales
que hacemos de esta paz sedienta nuestro idilio
y nos transporta el blanco de la noche a nuevas dimensiones,
nos convoca a batallas en las rocas
donde el vencido siempre es el que gana,
pues ha dado de sí pluma salvaje.
No hay arena, ya ves,
ni desoves nocturnos,
pero los ciervos detrás de la llovizna
arrancan un gemido.
Débiles y carnales, sólo eso,
nos conquista el paisaje,
nos subyuga.
No oponemos la fuerza a una noche distinta,
ni erigimos el verso como espada,
somos tan sólo un soplo entre la brisa,
dejándonos llevar sobre las alas
de unos pájaros suaves.
(Diana María Ivizate González,  Nuevo Paisaje.  Memorias de Mill Creek y Youngstown. Paisajes de mujer / Womanlands. Madrid, Editorial Verbum, 2010)

lunes, 30 de diciembre de 2013

Mis mejores deseos para el 2014

Te dejo un poema a modo de reflexión,  y mis mejores deseos para el 2014. ¡Que seas muy feliz!


Adiós y despedida
Por si mañana ya no estamos
siempre es bueno parar
y despedirse,
mirar las cosas todas como la última vez.
Yo me paso la vida despidiéndome,
como si fuese ésta mi última batalla sobre la tierra. 
Y así,  te digo adiós a ti,
y, por si acaso,  también le digo adiós a usted,
no vaya a ser que no nos tropecemos más nunca en esta esquina,
que las gaviotas graznen esta noche
hasta juntarse todas en la cúpula aquella que no vemos;
por si mañana sus pies debajo de la cama
tropiezan con el agua,
adiós también.
Agote hoy todas sus compras,
no sea que mañana acaben las rebajas
y no vuelva usted a encontrarse
con quien de un empujón le arrebató triunfal la última prenda.
Cómase hoy las últimas castañas,
que esa mujer con leña no está por gusto ahí,
avivando el humo que presagia...
las mazorcas asadas.
Tómese hoy el último café,
pues a eso de las cuatro ya lo apuran alegres
los que se van a trabajar a gusto
y los que no,
lo prueban para ver si en algo cambia
su percepción del día.
Escuche...
Escuche hoy la última música y duérmase feliz,
pues si mañana el sol se apaga,
usted ya dijo adiós y despedida,
las únicas palabras que no podrán abandonarle.
(Diana María Ivizate González,  Hallar el sitio, Miami, Editorial Homagno, 2008)